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Sábado el tesoro olvidado

mayo 27, 2021

El sábado fue hecho para el hombre: el sábado fue dado a la humanidad entera para conmemorar la obra de la creación, para mantener la mente de todos enfocada en el Dios vivo y verdadero; después de colocar los fundamentos de la tierra, después de vestir al mundo entero con su manto de hermosura. Y de crear todas las maravillas de la tierra y del mar, el gran
Dios· instituyó el sábado. Lo bendijo y lo santificó, fue apartado como un monumento divino que debía perdurar durante las edades sin fin de la historia terrenal. (Exodo 20:8).

Si se hubiese observado siempre el sábado fielmente, nunca hubiera existido un idólatra, un ateo, un pagano, la observancia del sábado habría preservado al mundo de la idolatría.

Hay quienes sostienen que el sábado fue dado únicamente para los judíos. que fue establecido por Moisés, haciendo parecer a Dios de favoritismo
exclusivista y de discriminación. (Gálatas 3:26-28).

El sábado proclama el cuidado de Dios hacia la humanidad y sus intereses en todas sus criaturas.

HAY SIETE BENDICIONES PARA EL CRISTIANO DE HOY

Para todo aquel que guarde el sábado en espíritu y en verdad, es la manera en la que Cristo por medio del sábado trae descanso, gozo, paz a nuestras
vidas angustiadas, oprimidas, dolidas por el pecado.

EL PODER CREADOR DE DIOS

Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos, y todo el ejercito de ellos por el aliento de su boca. El junta como montón las aguas del mar; el pone en deposito los abismos.

Tema a Jehová toda la tierra; teman delante de Él todos los habitantes del mundo, porque Él dijo, y fue hecho; el mandó y existió. (Salmo 33:6-9).

ORIGEN Y BENDICIONES DEL SÁBADO

Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejercito de ellos. y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo. (Génesis 2: 1-3).

Con el acto de bendecir y santificar el sábado, Dios expresó su Amor e interés por toda la humanidad. En el relato de la creación Dios proclama siete veces que lo que había creado era «bueno» y lo bendijo. Esta bendición final conferida el sábado es expresión y garantía de la bendición total y plena de Dios sobre su creación y sobre sus criaturas.

La bendición dé Aarón dice: que el Señor te bendiga y te guarde (números 6:24) el resultado de la bendición divina es abundante.

Así lo expresa el salmista cuando escribe. El Señor envía bendición y vida eterna. (Salmo 133:3). Aplicado al sábado esto significa que al bendecir Dios este día le dio a la humanidad la seguridad permanente de una
vida plena y feliz.

BENDICIONES DE LA OBEDIENCIA

Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te proscribo hoy, también Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra y vendrán sobre ti todas estas bendiciones y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios.

Bendito será tu en la ciudad y bendito tu en el campo. Bendito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, el fruto de tus bestias, la cría de tus vacas y los rebaños de tus ovejas.

Bendita será tu canasta y tu artesa de amasar. Bendito serás en tu entrar y bendito en tu salir. Jehová derrotará a tus enemigos que se levanten contra ti; por un camino saldrán contra ti, y por siete caminos huirán delante de ti. (Deuteronomio 28: 1-7).

LA PRESENCIA DIVINA EN EL SÁBADO

Durante seis días Dios llenó el planeta de belleza, abundancia y vida, y en el séptimo día, lo llenó de su presencia. La presencia de Dios es el manantial de vida. y felicidad que el sábado ofrece. Dios realizo otro acto extraordinario, Dios bendijo el séptimo día y lo santificó y lo convirtió en medio de bendición para toda la humanidad; vale la pena observar. que esta primera mención bíblica de la palabra santo no se refiere a un objeto, como un altar, o un templo, ni a una persona, sino a una parte del tiempo, el séptimo día (24 horas experimentadas).

En el Sinaí la presencia gloriosa de Dios se manifestó de un modo espectacular, la proclamación de los diez mandamientos por ejemplo ocurre en medio del fragor y de los relámpagos y los estampidos de truenos
(Exodo 19: 16-19; 18:19) Desde ese momento sagrado por la presencia divina Dios proclamó acuerdate del sábado para santificarlo. (Exodo 20:8).

LA SANTIDAD DEL SÁBADO

La gloriosa manifestación de Dios en el monte Sinaí tenía por objeto hacer conscientes a los Israelitas de la santidad de Dios, manifestada por su presencia en el tiempo «el sábado» y más tarde en el lugar de culto «templo». Y así la gloria de Dios será el común denominador entre el Sinaí y el sábado.
Los israelitas debían prepararse para el solemne encuentro con la presencia de Dios, (Ex. 19:10-11) su preparación debía incluir la purificación personal, en el Sinaí Moisés experimento lo que significa estar en la
intimidad de la presencia divina en el séptimo día (sábado) (Exodo 24:15-18).

Dios dice al pueblo guardaréis mis sábados porque esta es la señal entre mi y vosotros a través de los siglos para que sepáis que yo el Señor os santificó
(Exodo 31:13). Y esta presencia será el secreto de la felicidad del hombre. Separados de Dios, la vida humana no es más que una sombra fugaz.

Esta verdad fue muy bien comprendida por el rey David. Sintiendo la angustia de la separación de Dios exclamo: no me eches de delante de ti, y no quites de mi tu Santo Espíritu (Salmo 51:1-19).

Podríamos decir que lo que Dios prometió al bendecir y santificar el sábado, lo cumplió enviando a su Hijo al mundo para que fuese EMMANUEL «DIOS CON NOSOTROS» (Mateo 1: 21-24).


EL SÁBADO EN LA EXPERIENCIA DEL MANA

El punto de partida para entender la naturaleza de la bendición del sábado nos la ofrece la historia del mana.

Dios manifestó su gran cuidado y amor por su pueblo al enviarles pan del cielo. Todos ellos comieron pan de ángeles (Salmo 78:25) es decir pan que le proveyeron los ángeles, así comieron los hijos de Israel mana cuarenta años, hasta que llegaron a la tierra habitada; a los limites de la tierra de Canaam. Durante cuarenta años se recordó diariamente, mediante esta
maravillosa provisión, el infaltable cuidado y el tierno amor de Dios. Recibieron diariamente la lección que teniendo la promesa de Dios estaban tan seguros contra la necesidad como si estuvieran rodeados de los
ondulados trigales de las fértiles llanuras de Canaam.

EL MANA ESPIRITUAL

Antes que los israelitas llegaran al Sinaí, comprendieron perfectamente que tenían la obligación de guardar el sábado. Al tener que recoger cada viernes doble porción de maná en preparación para el sábado, día en que no caía, y cuando parte del pueblo salió en sábado a recoger mana; el Señor les
preguntó: hasta cuando no queréis guardar mis mandamientos y mis leyes?. Porqué no caía mana el sábado? aparentemente su ausencia cumplía
el propósito de ayudar al pueblo a levantar sus ojos de sus necesidades físicas, y buscar de lo alto aquellos beneficios necesarios para el enriquecimiento de la vida espiritual. Esta es la importante lección del maná. Según Deuteronomio 8:3, sufristes y pasaste hambre y los alimente con maná para haceros saber que no solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que proviene de la boca de Dios (Mateo 4:4).

Durante seis días Dios bendice a los israelitas con el maná visible y el séptimo con el invisible de su palabra, a ellos se les ordenó que dejasen de buscar beneficios materiales en día sábado, que se sintieran satisfechos
con lo recibido en la semana.

En asegurarse así mayores ganancias. Pero la escritura señala la necedad de ese esfuerzo: de aquellos que buscaban tener doble maná no encontraron nada (Exodo 16:27). Fatigados e insatisfechos, no obtuvieron ni el maná material ni el espiritual.

EL SÁBADO EN LA VIDA ESPIRITUAL

En la lista de las más urgentes necesidades del hombre contemporáneo, la búsqueda de una profunda vivencia espiritual ocupa uno de los primeros puestos. Las experiencias que muchos buscan en los cultos, o en las reuniones carismáticas etc, son una expresión de su necesidad de elevarse por encima de lo material y alcanzar lo trascendental. Aunque muchas personas buscan en esos movimientos una evasión de la realidad pero en el fondo están buscando algo espiritual que llene el vacío de su existencia.

El sábado fue instituido para satisfacer la necesidad humana de entrar en una relación con Dios, el sábado es una invitación a entrar en una profunda comunión con el creador. Los profetas hicieron lo posible por hacer entrar al pueblo de Dios en su divina presencia: cuando Ezequiel vio al pueblo amenazado por la apostasía, le exhortó a santificar el sábado para
conocer, es decir experimentar su santificadora presencia en sus vidas, para que conozcan que yo soy el Señor que los santifico (Ezequiel 20:12,20). De modo similar, lsaías insta a los israelitas a llamar al sábado delicia, es decir un día para buscar la santificación espiritual de la comunión con Dios, en vez de los placeres materiales y egoístas (su propios caminos) (lsaías 58:13) si respondes a este llamado, entonces afirma el profeta te deleitarás en el Señor. iDeleitarse! en el Señor: es hacer su voluntad, en esencia, la fuente de la verdadera renovación que Dios ofrece a su pueblo
por medio del sábado. (lsaías 58:13).

EL SÁBADO Y LA INVITACIÓN FINAL

En la guerra que se librará en los últimos días estarán unidos en oposición al pueblo de Dios, todos los poderes corruptos que han apostatado de la ley
de Dios. En esta guerra, el sábado del cuarto mandamiento de la ley de Dios, será el gran punto en discusión, pues en el mandamiento del sábado el
gran legislador se identifica así mismo como el Creador de los cielos y la tierra. (Apoc. 13:11-18).

En cuarto mandamiento ha sido pisoteado y por lo tanto, estamos nosotros llamados a reparar la brecha abierta en la ley y abogar por el sábado profanado. El hombre de pecado (ver 2 de Tesalonicenes 2:1-4; 8:12) que se exhalta sobre Dios: y pensó en mudu los tiempos y la ley.
Transfirió el descanso del séptimo día «sábado» al primer día de la semana «domingo», al hacerlo así, abrió una brecha en la ley de Dios. (Daniel 7:25).
Poco antes del gran día de Dios, se ha de enviar un mensaje para exhortar a los hombres a honrar el santo sábado, que vuelvan a la obediencia de la ley de Dios quebrantada por el anticristo, por medio del precepto y nuestro ejemplo, hemos de llamar la atención a todos hacia la brecha abierta en la ley. (Apocalipsis 14:6-12).

A LOS QUE HAGAN ESTA OBRA DIOS DICE

Serán llamados reparador de portillos, restaurador de calzadas, para habitar, sus nombres están registrados en los libros del cielo como reformadores, como los que edifican los cimientos de generación en
generación. (lsaías 58:12).

LAS DOS GRANDES BENDICIONES

Entonces te deleitarás en Jehová; y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra, y te daré a comer de la heredad de Jacob tu padre: porque la boca de Jehová lo ha hablado. (lsaías 33:16; 58:14).

La crisis final esta por apoderarse del mundo, y habrá un tiempo de angustia como nunca ha habido hasta ahora, (Daniel 12:1) habrá guerra y rumores de guerra y la angustia invadirá a la humanidad: Es posible que
ustedes tengan que sufrir ansiedad, es posible que algunas veces pasen por hambre; pero Dios no los olvidará (Apocalipsis 7:14-17). Dios protegerá su
pueblo hasta el final, así lo ha prometido y todos los que sean fieles a sus mandamientos les dará a comer del árbol de la vida y beberán del agua del río de vida. (Mateo 28:20; Apoc. 2:7; 22: 14).

EL SÁBADO EN LA TIERRA NUEVA

Mientras duren los cielos y la tierra el sábado continuará siendo una señal del poder creador (lsaías 66:22-23).

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