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La última advertencia sobre la tierra

agosto 9, 2021

Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dándose en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos.

Así será también la venida del Hijo del Hombre (Mateo 24:36-39).

¿Como era en los días de Noé?

«Vio Jehová que la malicia de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente al mal». Los habitantes del mundo antediluviano se apartaron de Jehová y se negaron a hacer su santa voluntad.

Siguieron sus propias imaginaciones profanas e ideas pervertidas. Y a causa de su perversidad fueron destruidos; y hoy el mundo está siguiendo el mismo camino. No ofrece señales halagüeñas de gloria milenaria. Los transgresores de la ley de Dios están llenando la tierra de maldad. Sus
apuestas, sus carreras de caballos, sus juegos, su disipación, sus prácticas concupiscentes, sus pasiones indomables, están llenando rápidamente
la tierra de violencia. (Génesis 6:5-8).

La tierra será otra vez barrida por la asoladora ira de Dios y el pecado y los pecadores serán destruidos.

Los pecados que acarrearon la venganza sobre el mundo antediluviano, existen hoy. El temor de Dios ha desaparecido de los corazones de los hombres, y su ley se trata con indiferencia y desdén. La intensa mundanalidad de aquella generación es igualada por la de la presente. Cristo dijo: «Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y
bebiendo, casándose y dándose en casamiento, hasta el día que Noé entró en el arca, y no conocieron hasta que vino el diluvio y llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre» (Mateo 24:38-39)

Mensaje de Dios

Antes del diluvio, Dios mandó a Noé que diese aviso al mundo, para que los hombres fuesen llevados al arrepentimiento, y para que así escapasen a la destrucción. A medida que se aproxima el momento de la segunda venida de Cristo, el Señor envía a sus siervos al mundo con una amonestación para que los hombres se preparen para ese gran acontecimiento. Multitudes de personas han vivido violando la ley de Dios, y ahora, con toda misericordia, las llama para que obedezcan sus sagrados preceptos. A todos los que abandonen sus pecados mediante el arrepentimiento para con Dios y la fe en Cristo, se les ofrece perdón. Pero muchos creen que renunciar al pecado es hacer un sacrificio demasiado grande. Solamente ocho almas de la enorme población antediluviana creyeron y obedecieron la palabra que Dios les habló por labios de Noé. Durante ciento veinte años el predicador de la justicia amonestó al mundo acerca de la destrucción que se aproximaba; pero su mensaje fue desechado y despreciado. Lo mismo sucederá ahora. Antes de que el Legislador venga a castigar a los desobedientes, exhorta a los transgresores a que se arrepientan y vuelvan a su lealtad; pero para la mayoría estas advertencias serán vanas.

Vendrán Burladores

Dice el apóstol Pedro: «En los postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias, y diciendo:

¿Dónde está la promesa de su advenimiento?

Porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación». (2 Pedro 3:3-4).

¿No oímos repetir hoy estas mismas palabras, no sólo por los impíos, sino también por muchos que ocupan los púlpitos en nuestra tierra?

«No hay motivo de alarma -dicen-. Antes de que venga Cristo, se ha de convertir el mundo entero, y la justicia ha de reinar durante mil años. ¡Paz, paz! Todo permanece, así como desde el principio. Nadie se turbe por el inquietante mensaje de estos alarmistas».

En los días de Noé, los filósofos declararon que era imposible que el mundo fuese destruido por el agua; asimismo hay ahora hombres de ciencia que tratan de probar que el mundo no puede ser destruido por fuego, que esto es incompatible con las leyes naturales. Pero el Dios de la naturaleza el que creó las leyes y las controla, puede usar las obras de sus manos para que sirvan a sus fines.

Advertencia para Hoy

Las llamas que consumieron las ciudades de la llanura transmiten hasta nuestros días la luz de su advertencia. Se nos enseña la terrible y solemne lección de que mientras la misericordia de Dios tiene mucha paciencia con el transgresor, hay un límite más allá del cual los hombres no pueden seguir en sus pecados. Cuando se llega a ese límite, se retira el ofrecimiento de la gracia y comienza la ejecución del juicio.

El Redentor del mundo declara que hay pecados mayores que aquellos por los cuales fueron destruidas Sodoma y Gomorra. Los que oyen la invitación del Evangelio que llama a los pecadores al arrepentimiento, y no hacen caso de ella, son más culpables ante Dios que los habitantes del valle de Sidim. Mayor aún es el pecado de los que aseveran conocerle.

Dios te llama

Con una compasión más tierna que la que conmueve el corazón de un padre terrenal que perdona a su hijo pródigo y doliente, el Salvador anhela que respondamos a su amor y al perdón que nos ofrece. Dice a los extraviados: «Tornaos a mí, y yo me tornaré a vosotros. » (Mateo 3:7)

Pero si el pecador se niega obstinadamente a responder a la voz que le llama con compasivo y tierno amor, será abandonado al fin en las tinieblas. El corazón que ha menospreciado por mucho tiempo la misericordia de Dios se endurece en el pecado, y ya no es susceptible a la influencia de la gracia divina. Terrible será la suerte de aquel de quien por último el Salvador declare: «Es dado a ídolos». (Ose. 4: 17)

En el día del juicio, la suerte de las ciudades de la llanura será más tolerable que la de aquellos que reconocieron el amor de Cristo y, sin embargo, se apartaron para seguir los placeres de un mundo pecador.

Vosotros que despreciáis los ofrecimientos de la misericordia, pensad en la larga serie de asientos que se acumulan contra vosotros en los libros del cielo; pues allá se registra la impiedad de las naciones, las familias y los
individuos. Dios puede soportar mucho mientras se lleva la cuenta, y puede enviar llamados al arrepentimiento y ofrecer perdón; sin embargo, llegará el momento cuando habrá completado la cuenta; cuando el alma habrá hecho su elección; cuando por su propia decisión el hombre habrá fijado su destino.

Asimismo también como fue en los días de Lot; … Así será el día en que el Hijo del Hombre se manifieste». (Luc. 17:28-30).

El registro diario de los acontecimientos atestigua el cumplimiento de estas palabras. El mundo está madurando rápidamente para la destrucción. Pronto se derramarán los juicios de Dios, y serán consumidos el pecado y los pecadores.

Dijo nuestro Salvador: «Mirad por vosotros, que vuestros corazones no sean cargados de glotonería y embriaguez, y de los cuidados de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día. Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de toda la tierra, “sobre todos aquellos cuyos intereses se concentran en este mundo. «Velad pues, orando en todo tiempo, que seáis tenidos por dignos de evitar todas estas cosas que han de venir y de estar en pie delante del Hijo del hombre.» (Luc. 21:34-36).

Escapa por tu vida

Antes de destruir a Sodoma, Dios mandó un mensaje a Lot: «Escapa por tu vida; no mires tras ti, ni pares en toda esta llanura; escapa al monte, no sea que perezcas.»


Como los habitantes del Valle de Sidim, la gente sueña ahora con prosperidad y paz. «Escapa por tu vida», es la advertencia de los ángeles de Dios; pero se oyen otras voces que dicen: «No os inquietéis, no hay nada que temer. «La multitud voce: «Paz y seguridad, “mientras el cielo declara que una rápida destrucción está por caer sobre el transgresor. En la noche anterior a su destrucción, las ciudades de la llanura se entregaban desenfrenadamente a los placeres, y se burlaron de los temores y advertencias del mensajero de Dios; pero aquellos burladores perecieron en las llamas; en aquella misma noche la puerta de la gracia fue cerrada para siempre para los impíos y descuidados habitantes de Sodoma.

Dios no será siempre objeto de burla; no se jugará mucho tiempo con El. «He aquí el día de Jehová viene, crudo y de saña y ardor de ira, para tornar la tierra en soledad, y raer de ella sus pecadores.» (Isaías 13:9).

La inmensa mayoría del mundo desechará la misericordia de Dios, y será sumida en pronta e irremisible ruina.

Pero el que presta oídos a la advertencia y «habita al abrigo del Altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente.» «Escudo y adarga es su verdad.»
Para el tal es la promesa: «Saciarélo de larga vida, y mostraréle mi salud.» (Sal. 91: 1).

El día de Jehová

Los cuales dicen en su corazón: ¡Jehová no hará bien, ni tampoco hará mara!». «Castigaré el mundo por su maldad, y el impíos por su iniquidad; y
acabaré con la arrogancia de los presumidos, y humillaré la altivez delos terribles.» «No podrá librarlos su plata ni su oro;» «y sus riquezas vendrán
a ser despojo, y sus casas una desolación.» (Sofonías 1:12; lsaías 1:11 V.M).

El profeta Jeremías mirando hacia lo por venir, hacia aquel tiempo terrible, exclamó: «¡ Se conmueve mi corazón; no puede estarse quieto, por cuanto has oído, oh alma mía, el sonido de la trompeta y la alarma de guerra! ¡Destrucción sobre destrucción es anunciada!» (Jeremías 4: 19-20VM).

«Día de ira es aquel día; día de apretura y de angustia, día de devastación y desolación, día de tinieblas y de espesa oscuridad, día de nubes y densas tinieblas; día de trompeta y de grito de guerra.» «He aquí que viene el día de Jehová,… para convertir la tierra en desolación, y para destruir de en medio de ella sus pecadores.» (Sofonías 1:15-16; Isaías 13:9V.M.)

Ante la perspectiva de aquel gran día, la Palabra de Dios exhorta a su pueblo del modo más solemne y expresivo a que despierte de su letargo espiritual, y a que busque su faz con arrepentimiento y humillación: «tocad
trompeta en Sión, y sonad alarma en mi santo monte! ¡ tiemblen todos los moradores de la tierra ! porque viene el día de Jehová, porque está ya cercano.» «proclamad riguroso ayuno! ¡covonvocad asamblea solemnísima!
iReunid al pueblo! iproclamad una convocación obligatoria!

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