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DIOS está sellando a un pueblo

julio 16, 2021
Dios esta sellando a su pueblo

«Vi también a otro ángel que subía de donde sale el sol, y tenía el sello del Dios vivo; y clamó a gran voz a los cuatro ángeles, a quienes se les había dado el poder de hacer daño a la tierra y al mar.» Apoc. 7:2.
iRetened! iRetened! iRetened! iRetened!

«diciendo: No hagáis daño a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que hayamos sellado en sus frentes a los siervos de nuestro Dios.» Apocalipsis 7:3.

¿Qué es el sello de Dios?
¿Quiénes recibirán el sello de Dios?
¿Qué sucederá con los que no reciban el sello de Dios?
¿Cuándo ocurre esto?

Solo dos clases

Hoy las señales de los tiempos declaran que estamos en el umbral de acontecimientos grandes y solemnes. En nuestro mundo todo está en agitación. Ante nuestros ojos se cumple la profecía por la cual el Salvador anunció los acontecimientos que habían de preceder su venida: «terremotos, guerras, rumores de guerra, pestes, y hambres por todos los lugares.» Mateo 24:6,7.

Estamos acercándonos a la finalización de la historia de esta tierra; sólo quedarán dos clases. Todo hombre mujer y niño estarán en uno de estos dos ejércitos, ya sea con el sello del Dios viviente (sábado), o con la marca de la bestia (domingo).

Los ángeles retienen los 4 vientos

Los cuatro ángeles iban a retener los vientos mientras no estuviese hecha la obra de Jesús en el santuario celestial. Estos ángeles simbolizan a instrumentos divinos que detienen la fuerza del mal en el mundo hasta que se haya terminado la obra de Dios en los corazones humanos, y el pueblo de Dios sea sellado en la frente.

En las Escrituras los cuatro vientos representan fuerzas destructoras sobre los cuatro puntos cardinales de la tierra. Proverbios 1:27.

Los misericordiosos ojos de Jesús vieron al pueblo remanente todavía sin sellar, y alzando las manos hacia su Padre intercedió por El, recordándole que había derramado su sangre por ellos.

El apóstol Juan ve los elementos de la naturaleza, terremotos, huracanes, tempestades, lucha política sembrando destrucción y muerte a su paso sobre la faz de la tierra y el mar, bajo el símbolo de cuatro ángeles invisibles que los retienen. Estos vientos están bajo control hasta que los siervos de Dios fueren sellados en la frente con el sello del Dios vivo, y la
última amonestación al mundo rebelde y culpable, hasta que Dios ordene soltarlos. Los ángeles de Dios obedecen sus mandatos al retener los viento,
de la tierra, para que no soplen sobre esta.

¿Que es el sello de DIOS vivo?

¿Que se colocará en el frente de los suyos?

Un sello que se imprime indica autoridad, pertenencia certifica. quien es el dueño. El sello que se estampará sobre los fieles siervos de Dios, es la señal de su aprobación; el sábado es la señal de lealtad del hombre hacia Dios, índica que somos pro piedad de Cristo.

No se trata de un sello o marca que se pueda ver, sino un afianzamiento en la verdad tanto intelectual como espiritual.

Aludiendo los pensamientos creen y practican la verdad, creen en la perpetuidad de la ley de Dios y confían en que él los santificará . Su carácter está formado a la semejanza divina, por fe andan en este mundo de acuerdo a las instrucciones divinas. Significa la sumisión de la mente a la voluntad de Dios. (Apocalipsis 14:1-5); es una marca que pueden leer los
ángeles, pero no lo son humanos, pues el ángel destructor debe ver esa marca de redención. Queda eliminado el pecado de la transgresión
de la ley de Dios, tienen puesto el vestido de boda y son obedientes a todos sus mandamientos, incluyendo el sábado verdadero día de reposo.
Éxodo 20:8-11. El sello del Dios viviente se colocará sobre aquellos que con plena conciencia guarden el sábado del cuarto mandamiento.

El crimen de romper un sello

Si tocar el sello de un soberano terrenal es un delito tan grande, el procurar imitar la firma o usar el sello para fines personales sería un delito digno de
prisión y castigo con la pena más severa que puede infringirse. ¿cuál no será la enormidad del pecado de quién procura tocar el sello de la ley de Dios? (Ester 8:8). «Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo.» 2 Timoteo 2:19.

El sello de la ley de DIOS

El gobierno de una república se expresa por la ley suprema de la nación, osea su constitución. El gobierno del cielo se expresa por la ley de su
gobernante supremo : la ley de Dios. El mandamiento del sábado contiene el sello que declara la autoridad del gobierno de Dios, en el mismo centro de la perfecta ley de Dios se halla su firma,el séptimo día es sábado. (Isa. 8:16).

«Acuérdate del día de sábado para santificarlo. Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; más el séptimo día es sábado para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de sábado y lo santificó.» Exodo 20:8-11.

La señal que distingue el pueblo de DIOS

«Y les di también mis días de sábado, para que fuesen por señal entre mí y ellos, para que supiesen que yo soy Jehová que los santifico .» Ezequiel 20:12.

Así como el sábado fue la señal que distinguió a Israel cuando salió de Egipto para entrar en la Canaán terrenal,así también es la señal que ahora distingue al verdadero pueblo de Dios, entre sus súbditos fieles y los transgresores de su ley. El sábado pertenece a Cristo y cómo lo hizo todo
creó el sábado también. Por Él fue apartado como un monumento recordativo de la obra de la creación. Nos presenta a Cristo como santificador tanto como creador dijo: «Y les di también mis días de
sábado, para que fuesen por señal entre mí y ellos, para que supiesen que yo soy Jehová que los santifico: (Ezequiel 20:12.); es decir, que los hace
santos, entonces el sábado es la señal del poder de Cristo para santificarnos, es dado a todos aquellos a quienes Cristo hace santos. Como señal de su poder santificador (Ezequiel 20:20).

¿Quiénes recibirán el sello de Dios?

«Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro.» 1 Juan 3:3. El sello de Dios será puesto únicamente sobre
los que tienen en su carácter la semejanza de Cristo. Al contemplar la gran norma moral de Justicia, la santa ley de Dios, y ver que es un pecador a la luz de esa ley, pues: «Todo aquel que comete pecado infringe también la ley, pues el pecado es transgresión de la ley.» «Y sabéis que el apareció para
quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él» (1 Juan 3:4,5); Dios nos dio su ley para que pudiésemos identificar y abandonar los rasgos de carácter que no pueden ser tolerados en el cielo. Aquellos que aceptan a Cristo como su representante,fiador y su Salvador recibirán el perdón de sus pecados., (Filipenses 2:5; 1 Corintios 1:21,22).

Para el pecado donde quiera que se encuentre, Dios es fuego consumidor. (Hebreos 12:25).

Cuando el Espíritu de Dios se posesiona del corazón, transforma la vida. Los pensamientos pecaminosos son puestos a un lado, las malas acciones son
abandonadas. La bendición viene cuando por la fe el alma se entrega a Dios. Entonces ese poder que ningún ojo humano puede ver, crea un nuevo
ser a la imagen de Dios. Si los hombres están dispuestos a ser amoldados, se efectuará la santificación de todo el ser. El Espíritu tomará las cosas de Dios y las imprimirá en el alma. A fin de que sus caracteres pudieran ser modelados de acuerdo con el carácter de Dios, entonces recibirán el sello de
Dios.

Pasaporte para la santa ciudad

¿Quién puede soportar el pensamiento de ser pasado por alto cuando el ángel este sellando en la frente a los siervos de Dios? Solo los que reciban el
sello de Dios en la frente tendrán el pasaporte para pasar por los portales de la Santa Ciudad.

¿Qué sucederá con los que no reciban el sello de dios? (Daniel 5:27)

Dios ha dado a los hombres el sábado como una señal entre él y ellos, como una prueba de su lealtad. Aquellos que, después de recibir la luz concerniente a la ley de Dios continúen desobedeciendo y exaltando las leyes humanas por encima de la ley de Dios, en la gran crisis que está delante de nosotros, recibirán la marca de la bestia (domingo). Apocalipsis 22:15.

La más terrible amenaza que haya sido jamás dirigida a los mortales se encuentra contenida en el mensaje del tercer ángel. Debe ser un pecado
horrendo el que atrae la ira de Dios sin mezcla de misericordia. Aquellos cuyos corazones no sean purificados, no recibirán el sello del Dios vivo, los que estén planeando pecados y ejecutándolos serán pasados por alto.

Ninguno de nosotros recibirá jamás el sello de Dios mientras nuestros caracteres tengan una mancha. Nos toca a nosotros remediar los defectos de nuestro carácter, limpiar el templo del alma de toda contaminación.

El sello de Dios no será nunca puesto en la frente de un hombre o una mujer que sean impuros. Nunca será puesto sobre la frente de seres humanos ambiciosos y amadores del mundo. Nunca será puesto sobre la frente de hombres y mujeres de corazón falso o engañoso. Todos los que reciban el sello deberán estar sin mancha delante de Dios y ser candidatos para el cielo. (Colosenses 3:5-8).

Vi que muchos descuidaban la preparación necesaria, esperando que el tiempo del «refrigerio» y la «lluvia tardía» los preparase para sostenerse
en el día del Señor y vivir en su presencia. ¡Oh! ¡y a cuántos vi sin amparo en el tiempo de angustia ! Habían descuidado la preparación necesaria, y por lo tanto no podían recibir el refriguio indispensable para sobrevivir a la vista de un Dios santo. Quienes se nieguen a ser tallados por los profetas y a purificar sus almas obedeciendo a toda la verdad, recibirán la marca de la bestia y estarán sin Dios y sin esperanza. (Amós 8:11).

Vi que muchos descuidaban la preparación necesaria, El Señor me ha mostrado el peligro en que estamos y el momento solemne es que vivimos. El tiempo del sellamiento es muy corto, y pronto terminará. Ahora, mientras los cuatro ángeles están reteniendo los cuatro vientos de la tierra, HOY mientras Cristo intercede por el hombre en el santuario celestial, habéis de entregaros para afligir vuestras almas ante Dios con verdadera
confesión de nuestras faltas y pecados, y experimentar un verdadero arrepentimiento y dolor por los pecados. (Joel 2:12-18).

HOY, Jesús aceptará nuestro sacrificio, nuestras oraciones y confesiones perdonará nuestras transgresiones, a fin de que queden borradas antes
de salir de santuario celestial. (Salmos 51:1-5). Entonces los santos seguirán siendo santos y justos porque todos sus pecados han sido borrados, y ellos
recibirán el sello del Dios vivo. Pero quienes sean injustos e impuros, seguirán siendo también injustos e impuros, porque ya no habrá sangre expiatoria ni mediador. (Hebreos 10:19-22).

Jesús está por abandonar el santuario

Cuando quede concluida la obra del juicio investigador, quedará también decidida la suerte de todos para vida o para muerte. El tiempo de gracia terminará poco antes de que el Señor aparezca en las nubes del cielo.

Al mirar hacia ese tiempo, Cristo declara en el Apocalipsis: «iEI que es injusto, sea injusto aún; y el que es sucio, sea sucio aún; y el que es justo, sea justo aún; y el que es santo, sea aún santo! He aquí, yo vengo presto.» Apocalipsis 22:11.

No habrá segundo tiempo de gracia

Había sido derramada la última lágrima en favor de los pecadores, ofrecida la última angustiosa oración, soportada la última carga y dado el postrer aviso.

Ya no habrá Salvador compasivo que abogue por ellos y exclame: Perdona, perdona, perdona al pecador durante un tiempo todavía. El plan de salvación estaba concluido, con terrible claridad se oyeron estas
palabras: ¡demasiado tarde! ¡demasiado tarde! ¡demasiado tarde!.

Los cuatro ángeles sueltan los vientos

Cuando él abandone el santuario, las tinieblas envolverán a los habitantes de la tierra. Durante ese tiempo terrible, los justos deben vivir sin intercesor, a la vista del santo Dios. Nada refrena ya a los malos y Satanás domina por completo a los impenitentes empedernidos. La paciencia de Dios ha concluido. El mundo ha rechazado su misericordia, despreciado
su amor y pisoteado su ley. Los impíos han dejado concluir su tiempo de gracia; el Espíritu de Dios, al que se opusieran obstinadamente, acabó por apartarse de ellos.

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